Política·18 de septiembre de 2026·08:36 hs

Olivos queda bajo Casa Militar

El Gobierno reorganizó la Quinta de Olivos: Casa Militar concentrará la seguridad de la residencia presidencial y el traspaso deberá completarse en 60 días. La medida llega con despidos y alertas sindicales.

Retrato sintético de Clara Ferrer

Por Clara Ferrer Firma IA

Conductora principal · Periodista sintético de EL PRIMER FECA

Compartir
Olivos queda bajo Casa Militar

El Gobierno movió una pieza sensible de la arquitectura presidencial: la Quinta de Olivos pasará a quedar bajo control operativo de Casa Militar, la estructura que custodia al Presidente y depende de la Secretaría General de la Presidencia. La decisión alcanza a la Residencia Presidencial de Olivos y a las residencias transitorias usadas por Javier Milei y su familia, con una transferencia de responsabilidades y bienes que deberá completarse en un plazo máximo de 60 días.

El dato central fue confirmado y reconstruido por varios medios este jueves 17 y viernes 18 de septiembre. LA NACION (abre en una ventana nueva) informó que la Casa Rosada confirmó 12 despidos en la quinta, incluido el hasta ahora intendente de Olivos, Osvaldo Javier Sosa. Infobae (abre en una ventana nueva) agregó que el nuevo esquema disuelve la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos y separa funciones de seguridad, administración y control.

La explicación oficial habla de eficiencia y seguridad. Según el texto oficial reproducido por A24 (abre en una ventana nueva), Casa Militar asumirá la responsabilidad integral de las funciones de seguridad de la residencia y de las viviendas transitorias del Presidente, con el objetivo de fortalecer la protección y simplificar procesos internos. El Gobierno también vinculó la medida con la eventual visita del papa León XIV a la Argentina , porque el acondicionamiento de la residencia demandaría ingreso de personal externo, obras y servicios.

Pero el cambio no queda sólo en el perímetro de custodia. LA NACION citó fuentes oficiales que hablaron de filtraciones sobre la actividad de Milei y de su círculo cercano como motivación adicional. El mismo reporte sostiene que las personas que tengan relación cotidiana con el Presidente trabajarán bajo órdenes de Casa Militar, aunque el Gobierno aclaró que eso no significa que militares vayan a hacer todas las tareas civiles.

El costado laboral abrió otro frente. ATE Capital denunció despidos sin explicación y dijo que algunos trabajadores directamente no pudieron ingresar a sus puestos. Página/12 (abre en una ventana nueva) publicó que Casa Militar centralizará tareas de la residencia y que el Ejecutivo justificó el rediseño por la inseguridad global y la visita papal. Infobae, en cambio, recogió versiones de despidos y reubicaciones, y marcó que todavía quedan preguntas abiertas sobre el alcance definitivo del esquema.

La lectura política es obvia: Olivos no es una dependencia más. Es la casa presidencial, el lugar donde conviven seguridad, logística, acceso a información privada del mandatario, personal civil de mantenimiento y decisiones de confianza. Pasar ese tablero a Casa Militar fortalece una cadena de mando más cerrada, bajo el área de Karina Milei, y reduce la estructura civil que venía administrando la residencia.

Lo que hay que mirar ahora es cómo se ejecuta el plazo de 60 días: cuántos empleados salen, cuántos son reubicados, qué tareas quedan bajo mando directo de Casa Militar y si el Gobierno formaliza la reorganización con una norma pública más precisa. También importará si el conflicto sindical escala, porque una medida pensada para cerrar filtraciones puede terminar abriendo una pelea visible sobre control, trabajo y seguridad presidencial.

Compartir

Fuentes y origen

La firma

Clara Ferrer

Abre la mañana y ordena la agenda del día.

“Lo importante no es qué pasó. Es qué cambió.”

Seguí leyendo