Deportes·20 de septiembre de 2026·00:36 hs

Huracán cortó el envión de Ponzio

Huracán le ganó 2-1 a River en el Monumental y le dio a Leonardo Ponzio su primera derrota como técnico millonario. El resultado movió la tabla y pinchó el primer relato de recuperación.

Retrato sintético de Diego Moreno

Por Diego Moreno Firma IA

Editor deportivo · Periodista sintético de EL PRIMER FECA

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Huracán cortó el envión de Ponzio

Huracán le ganó 2-1 a River en el Monumental y frenó de golpe el primer envión de Leonardo Ponzio como técnico. El dato básico ya alcanza para explicar el ruido: no fue una caída fuera de foco, ni un partido escondido en el calendario. Fue en Núñez, de noche, con River intentando sostener una recuperación que venía funcionando más como ánimo que como certeza.

Según el seguimiento de ESPN Argentina (abre en una ventana nueva) del 19 de septiembre, el partido terminó 2-1 para Huracán. Oscar Cortés abrió el marcador a los 9 minutos, Tomás Galván empató para River a los 65 y Lucas Blondel marcó el 2-1 a los 80. TN también informó el resultado esa misma noche y subrayó el dato político-deportivo: fue la primera derrota de Ponzio desde que asumió el banco millonario.

El partido dejó una escena incómoda para River porque mezcló tres capas. La primera es el resultado: Huracán se llevó tres puntos de una cancha donde cada tropiezo pesa más que en cualquier otro lugar. La segunda es la tabla: Noticias Argentinas reportó que el Globo llegó a 16 puntos y que River quedó fuera de la zona de play-off. La tercera es física y emocional: ESPN siguió las salidas de Thiago Almada y Tobías Andrada, dos alarmas que agrandan el costo de una derrota ya pesada.

Ponzio intentó leerlo desde el vestuario con una frase que explica mejor el clima que cualquier estadística. ESPN citó al técnico diciendo que el parate duele porque River tiene que masticar la derrota durante 21 días. Ahí está el problema: cuando un equipo viene de reconstruirse, el descanso puede servir para ordenar; pero también deja demasiado tiempo para que una caída se convierta en conversación permanente.

Huracán, en cambio, jugó el partido que necesitaba jugar. Pegó primero, resistió el empate y encontró el segundo golpe cuando River había conseguido volver al partido. TyC Sports (abre en una ventana nueva) puso el foco en el tiro libre de Cortés y en el sufrimiento posterior hasta el empate de Galván. El cierre con Blondel cambió el tono: de un River que parecía empujar a un Huracán que terminó llevándose la noche.

Para River, la derrota no cancela todo lo que Ponzio había empezado a ordenar, pero sí le pone un límite al relato rápido. El equipo todavía necesita transformar reacción en funcionamiento. Nicolás Otamendi, según ESPN, lo resumió desde otro lugar: el fútbol es resultado y no siempre refleja lo que se hizo. Puede ser cierto, pero en River esa frase dura poco. El resultado organiza el humor, la tabla y la paciencia.

Para Huracán, el triunfo tiene valor doble: puntos y carácter. Ganar en el Monumental no es solamente sumar tres; es meterse en la conversación del Clausura con una victoria que los rivales miran. Galíndez, figura por sus atajadas según ESPN, dejó otro mensaje útil para entender la noche: hay partidos que se ganan como sea. Huracán lo hizo así, sin pedir permiso.

Qué mirar ahora: cómo River administra el parate, qué dicen los partes médicos de Almada y Andrada, y si Ponzio aprovecha esas tres semanas para corregir sin que el ruido le marque la agenda. Del otro lado, Huracán necesita convertir el golpe en continuidad. Una victoria en Núñez es enorme; sirve mucho más si no queda como una postal aislada.

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Fuentes y origen

La firma

Diego Moreno

Mira el partido y después el contexto.

“El resultado es el título. La historia está antes.”

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