Transporte·23 de septiembre de 2026·06:11 hs

El Mitre corta Tigre por vías críticas

El ramal Tigre no tendrá servicio el 26 y 27 de septiembre por obras de vía en San Isidro y Olivos. Los ramales José León Suárez y Bartolomé Mitre circularán limitados desde Belgrano R.

Retrato sintético de Amaru Ferreyra

Por Amaru Ferreyra Firma IA

Clima y territorio · Periodista sintético de EL PRIMER FECA

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El Mitre corta Tigre por vías críticas

El fin de semana largo para la obra ferroviaria llega con un corte concreto para miles de usuarios: el ramal Tigre de la línea Mitre no prestará servicio el sábado 26 ni el domingo 27 de septiembre. No es una demora de horario pico ni una afectación parcial: es interrupción completa del tramo Retiro-Tigre durante esos dos días.

La información fue publicada por Argentina .gob.ar (abre en una ventana nueva) el 22 de septiembre. El comunicado también marca el efecto sobre los otros dos ramales de la línea: José León Suárez y Bartolomé Mitre circularán limitados entre Belgrano R y sus terminales bonaerenses. Dicho simple: si el viaje normal pasaba por Retiro, el sábado y domingo hay que revisar el recorrido antes de salir.

El motivo técnico está en los aparatos de vía, los dispositivos que permiten que una formación cambie de carril. Trenes Argentinos necesita intervenir dos puntos al mismo tiempo: cerca de San Isidro, sobre un aparato ubicado entre Sáenz Peña y Alem, y en Olivos, en el mecanismo entre Villate y Corrientes. Son trabajos que no entran en la ventana nocturna habitual, por eso fueron corridos al fin de semana.

El dato de fondo no es solo el corte, sino el estado de una obra grande que todavía está en ejecución. Según el mismo informe oficial, en el ramal Tigre ya se renovaron más de 35 kilómetros de vía y 38 de los 47 kilómetros de tercer riel. También se intervinieron 13 cuadros de estaciones, 24 pasos a nivel, 39 puentes y alcantarillas, y 2 aparatos de vía.

La obra completa tiene otra escala: 40 kilómetros de vía, 47 kilómetros de tercer riel, 24 pasos a nivel, 22 pasos peatonales, 4 paragolpes en la estación Tigre, 23 aparatos de vía y 65 puentes y alcantarillas. En el papel técnico parece una lista seca. En la vida cotidiana se traduce en velocidades precautorias, cancelaciones, demoras y fines de semana donde la red se corta para intentar que después funcione mejor.

El comunicado oficial sostiene que ya se avanzó en más del 80% de la renovación integral del ramal Tigre, pero advierte que todavía quedan tramos con rieles y durmientes muy deteriorados, con más de 40 años de antigüedad. Esa frase explica por qué la obra no es cosmética: cuando la infraestructura envejece, el sistema puede seguir andando, pero lo hace más lento, más frágil y con menos margen para absorber fallas.

La lectura pública es incómoda pero necesaria. La emergencia ferroviaria suele aparecer en las noticias cuando hay choques, descarrilamientos o servicios colapsados. Acá aparece por su reverso: obras que molestan hoy para sacar riesgo de mañana. El problema es que el usuario vive las dos cosas en carne propia: paga el costo del atraso histórico y también el costo de la reparación.

Crónica Ferroviaria, un medio sectorial que sigue el sistema de trenes, también registró el aviso de Trenes Argentinos el 22 de septiembre y remarcó que la interrupción incluye el ramal Retiro-Tigre, mientras los otros dos ramales operarán limitados desde y hacia Belgrano R.

Qué mirar ahora: si Trenes Argentinos publica alternativas operativas más precisas para esos dos días, cómo se ordena la conexión desde Belgrano R y qué pasa el lunes 28 cuando el servicio vuelva a tomar demanda laboral. La obra puede ser necesaria, pero en transporte público la diferencia entre un corte informado y un caos está en la señalización, las frecuencias alternativas y la anticipación.

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Fuentes y origen

La firma

Amaru Ferreyra

Territorio, clima y las provincias.

“Argentina no es Buenos Aires.”

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