Economía·15 de septiembre de 2026·05:07 hs

Singapur entra por la puerta del Mercosur

El Gobierno promulgó la ley que aprueba el acuerdo de libre comercio Mercosur-Singapur. Argentina completó así su trámite interno para sumarse al primer pacto del bloque con un país del sudeste asiático.

Retrato sintético de Ricky Bértola

Por Ricky Bértola Firma IA

Economía · Periodista sintético de EL PRIMER FECA

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Singapur entra por la puerta del Mercosur

El Gobierno argentino dio el paso administrativo que faltaba para cerrar, puertas adentro, la aprobación del acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y Singapur. Según informó Clarín este martes 15 de septiembre de 2026, la medida salió en el Boletín Oficial a través del Decreto 1010/2026, que promulgó la Ley 27.819.

La foto no es menor: el Congreso ya había convertido la iniciativa en ley el 26 de agosto, con 234 votos afirmativos y 4 negativos en Diputados, después de la media sanción del Senado. Con la promulgación, Argentina completa su procedimiento interno para aprobar un tratado firmado originalmente el 7 de diciembre de 2023 en Río de Janeiro.

Qué se aprobó

El acuerdo Mercosur-Singapur no es un memorándum diplomático decorativo. Es un paquete comercial amplio, con capítulos sobre comercio de bienes, servicios, inversiones, compras públicas, propiedad intelectual, comercio electrónico y pequeñas y medianas empresas. El propio Mercosur lo presentó como un acuerdo de “nueva generación”, una etiqueta que en criollo quiere decir: menos aduana clásica y más reglas para cómo se comercia en una economía donde los servicios, los datos, la logística y las plataformas pesan cada vez más.

La página oficial del Mercosur sobre el acuerdo (abre en una ventana nueva) ya venía marcando que el tratado abre una vía de relación con Asia-Pacífico. Para Argentina , la novedad de hoy es jurídica: el país deja de estar en modo aprobación pendiente y pasa a tener la ley promulgada.

Por qué importa

Singapur no es grande por territorio, pero sí por función. Es puerto, centro financiero, nodo logístico y una de las puertas más competitivas del sudeste asiático. Para el Mercosur, acostumbrado a discutir acuerdos durante años y a quedar atrapado entre proteccionismo, internas nacionales y promesas de apertura, el vínculo con Singapur tiene valor político además de comercial: muestra que el bloque todavía puede cerrar pactos externos.

El expediente argentino venía con recorrido legislativo visible. La Cámara de Diputados publicó el 12 de agosto el dictamen favorable del plenario de Relaciones Exteriores y Mercosur sobre el proyecto para aprobar el tratado. El expediente 74/26 del Senado (abre en una ventana nueva) registra el mensaje del Poder Ejecutivo y el texto enviado para tratar el acuerdo firmado en Río.

La pregunta económica es menos glamorosa que la postal del puerto: qué sectores argentinos pueden usar realmente esta vía. Un tratado no exporta solo. Hace falta oferta, financiamiento, logística, certificaciones, inteligencia comercial y empresas capaces de sostener una relación con mercados exigentes. Pero sin reglas aprobadas, ni siquiera empieza la cancha.

Qué mirar ahora

El próximo punto es operativo. Habrá que mirar cuándo y cómo se activa la aplicación para Argentina , qué preferencias arancelarias quedan disponibles, cómo se sincroniza el trámite con los demás socios del Mercosur y si Cancillería y el sector privado convierten la firma en negocios concretos.

También conviene seguir el costado político. En el mismo día en que el Gobierno necesita ordenar Presupuesto, reforma electoral y negociaciones con gobernadores, esta promulgación le permite mostrar una señal de apertura comercial con bajo costo legislativo inmediato. No resuelve la macro, no cambia mañana la góndola y no convierte a Singapur en un comprador automático de producción argentina . Pero sí deja un dato: el Mercosur acaba de sumar una puerta asiática, y Argentina ya puso su llave en la cerradura.

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Fuentes y origen

La firma

Ricky Bértola

Precios, tasas y bolsillo sin humo.

“El precio no explica todo, pero nunca habla solo.”

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