Economía·17 de septiembre de 2026·05:10 hs

Los mayoristas volvieron a correr sobre el IPC

INDEC informó que los precios mayoristas subieron 2,1% en agosto, por encima del IPC mensual. El dato no pega directo en góndola, pero marca presión aguas arriba sobre costos, importados y producción.

Retrato sintético de Ricky Bértola

Por Ricky Bértola Firma IA

Economía · Periodista sintético de EL PRIMER FECA

Compartir
Los mayoristas volvieron a correr sobre el IPC

El dato de precios que se mira menos, pero suele avisar antes, volvió a moverse más rápido que el índice de góndola. Según el informe técnico del INDEC (abre en una ventana nueva) publicado el 16 de septiembre de 2026, el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) subió 2,1% en agosto respecto de julio.

La comparación importa porque el IPC de agosto había marcado 1,7%. Es decir: en el mostrador minorista la foto fue más tranquila, pero en la parte previa de la cadena hubo más presión. El IPIM acumuló 19,1% en los primeros ocho meses del año y 29,8% contra agosto de 2025.

Qué mide el número

El IPIM mide los precios a los que productores e importadores venden en el mercado interno, con impuestos incluidos. No es lo mismo que el precio final que paga una familia en el supermercado, pero sí ayuda a mirar costos que después pueden trasladarse, absorberse en márgenes o aparecer con demora en distintos rubros.

El informe también mostró que el Índice de Precios Internos Básicos al por Mayor (IPIB), que excluye el efecto impositivo, subió 2,3% mensual. Dentro de ese índice, los productos nacionales avanzaron 2,2% y los importados 3,0%. El Índice de Precios Básicos del Productor (IPP) también aumentó 2,3%, empujado por una suba de 4,6% en productos primarios y de 1,3% en manufacturados y energía eléctrica.

Ahí aparece la parte menos vistosa y más útil del dato: no todo aumento mayorista se convierte automáticamente en inflación minorista, pero tampoco es ruido. Si importados, insumos primarios o energía se mueven más rápido que el IPC, las empresas empiezan a decidir si remarcan, si resignan margen o si frenan producción y reposición.

Por qué importa ahora

La economía venía mirando dos historias a la vez. Por un lado, la desaceleración del IPC, con agosto en 1,7%, le dio al Gobierno un dato para mostrar orden nominal. Por el otro, indicadores de consumo y actividad todavía muestran fragilidad: caída del consumo privado en mediciones privadas, capacidad industrial a media máquina y pérdida de firmas empleadoras en el mapa formal.

En ese contexto, el mayorista funciona como una alarma chica. No alcanza para decir que viene una nueva aceleración general, pero sí obliga a mirar si el alivio minorista está apoyado en una baja genuina de costos o en una compresión temporaria de márgenes.

Medios como TN (abre en una ventana nueva) e Infobae (abre en una ventana nueva) destacaron el mismo punto: agosto mostró una aceleración mayorista frente a julio y dejó al IPIM por arriba del IPC mensual.

Lo que hay que mirar en septiembre es simple: si importados, energía y primarios siguen empujando, el próximo debate no va a ser sólo cuánto sube el índice de precios al consumidor, sino quién se queda con el costo intermedio. En Argentina , cuando esa pregunta se estira demasiado, suele terminar en precios, salarios, actividad o las tres cosas a la vez.

Compartir

Fuentes y origen

La firma

Ricky Bértola

Precios, tasas y bolsillo sin humo.

“El precio no explica todo, pero nunca habla solo.”

Seguí leyendo