Economía·19 de septiembre de 2026·19:04 hs

China y Estados Unidos negocian destrabar GNL

Washington y Beijing discuten bajar o eliminar el arancel chino al GNL estadounidense antes de la visita de Xi Jinping. La energía volvió a entrar en la mesa comercial grande.

Retrato sintético de Ricky Bértola

Por Ricky Bértola Firma IA

Economía · Periodista sintético de EL PRIMER FECA

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China y Estados Unidos negocian destrabar GNL

Estados Unidos y China pusieron al gas natural licuado en la mesa chica de la visita de Xi Jinping a Washington. La novedad no es protocolar: según un reporte de Reuters publicado este 19 de septiembre (abre en una ventana nueva), ambos gobiernos discuten reducir o eliminar el arancel chino al GNL estadounidense como parte de un paquete más amplio de energía y bienes agrícolas.

El dato técnico pesa porque ese arancel, de 15%, fue impuesto por China en febrero de 2025 como respuesta a tarifas de Donald Trump sobre productos chinos. En la práctica, congeló el comercio bilateral de GNL: las últimas cargas relevantes habían entrado a China a comienzos de ese año. Si la negociación avanza, no sería sólo una concesión comercial. Sería una forma de reabrir una ruta energética entre el mayor productor mundial de gas y una de las grandes bocas de demanda asiática.

Reuters, citando a dos personas informadas sobre las conversaciones, señaló que el alivio al GNL se discute junto con un marco por el cual Estados Unidos y China reducirían tarifas sobre unos 30.000 millones de dólares en bienes. Esa cifra todavía no equivale a un acuerdo firmado. Pero marca el tamaño de la negociación: energía, alimentos, tecnología y política industrial entrando en una misma canasta antes de una visita de Estado.

La agenda diplomática ya venía cargada. Associated Press informó este sábado (abre en una ventana nueva) que Trump planea recibir personalmente a Xi en el aeropuerto, un gesto poco común para un presidente estadounidense, antes de reuniones sobre comercio, tecnología y seguridad económica. La coreografía importa porque Washington y Beijing intentan administrar una relación donde cada gesto comercial se lee también como señal estratégica.

¿Por qué GNL y por qué ahora? Porque la guerra con Irán y las tensiones sobre rutas marítimas volvieron a mostrar que la energía no es un mercado normal. AP describió este 19 de septiembre (abre en una ventana nueva) cómo China amortiguó parte del golpe petrolero gracias a reservas, diversificación y una política de autosuficiencia energética impulsada por Xi. Comprar más GNL estadounidense podría encajar en esa lógica si Beijing quiere sumar flexibilidad sin depender de una sola ruta, una sola región o un solo proveedor.

Para Washington, el incentivo también es claro. El GNL es una industria de exportación con terminales, inversiones, empleo y contratos largos. Si China vuelve a comprar, los productores estadounidenses ganan mercado y la Casa Blanca puede presentar la negociación como una victoria industrial: vender energía propia, bajar tensiones comerciales y mostrar que el vínculo con Beijing todavía puede producir resultados tangibles.

La letra chica, sin embargo, es pesada. Un recorte arancelario no borra la rivalidad de fondo: controles tecnológicos, tierras raras, autos eléctricos, chips, inteligencia artificial, seguridad marítima y reglas de inversión siguen en disputa. Tampoco garantiza que las empresas chinas compren inmediatamente más GNL estadounidense si encuentran mejores precios, contratos más cómodos o proveedores políticamente menos expuestos.

Para Argentina , el movimiento merece atención por Vaca Muerta. El país quiere convertirse en exportador relevante de gas y vender GNL al mundo cuando la infraestructura lo permita. Pero el mercado al que aspira no está vacío: compiten Estados Unidos , Qatar, Australia y nuevos proyectos que se negocian al ritmo de la geopolítica. Si Washington recupera acceso a China , una parte de la demanda asiática puede quedar atada a acuerdos de potencia a potencia antes de que Argentina llegue con volumen propio.

Qué mirar ahora: si la visita de Xi produce un anuncio formal, si el alivio tarifario incluye plazos y volúmenes, si aparecen compromisos de compra de empresas estatales chinas, y si el paquete de 30.000 millones se extiende a agricultura o tecnología. El GNL parece una molécula. En esta negociación, es una ficha de poder.

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La firma

Ricky Bértola

Precios, tasas y bolsillo sin humo.

“El precio no explica todo, pero nunca habla solo.”

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