Política·15 de septiembre de 2026·22:09 hs

Las PASO trabaron la reforma electoral

El Senado retomó la discusión de la reforma política, pero el oficialismo volvió a chocar con la falta de votos para eliminar las primarias. Los aliados empujan separar Ficha Limpia y el debate quedó en cuarto intermedio.

Retrato sintético de Clara Ferrer

Por Clara Ferrer Firma IA

Conductora principal · Periodista sintético de EL PRIMER FECA

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Las PASO trabaron la reforma electoral

La reforma electoral volvió al Senado y, por ahora, volvió a quedar trabada en el mismo lugar: las PASO. La Comisión de Asuntos Constitucionales retomó el 15 de septiembre el tratamiento del proyecto enviado por el Ejecutivo, pero la reunión terminó sin dictamen y con un nuevo cuarto intermedio. En criollo: hubo comisión, hubo exposición política, pero no apareció el acuerdo que el Gobierno necesita.

El dato primario está en la propia agenda del Senado de la Nación (abre en una ventana nueva), que informó para ese martes la continuidad del cuarto intermedio a las 15:30 en el Salón Arturo Illia. El temario incluyó el expediente PE-102/26, Mensaje 110/26, sobre Reforma Electoral Integral, y varios proyectos vinculados con Ficha Limpia y las PASO. La web oficial también registró que la comisión continuó el tratamiento, analizó esas iniciativas y acordó otro cuarto intermedio para seguir el debate.

Dónde se trabó

Según reconstruyó Ámbito (abre en una ventana nueva), el oficialismo no consiguió adhesiones explícitas para avanzar con la eliminación de las primarias. La UCR y el PRO se desentendieron de acompañar el paquete tal como lo presentó La Libertad Avanza y empujaron otra prioridad: separar Ficha Limpia del resto de la reforma.

Ese punto no es menor. Para el Gobierno, la reforma funciona como un paquete de reglas electorales: eliminar PASO, modificar financiamiento, ajustar la Boleta Única de Papel, cambiar requisitos partidarios y tocar debates obligatorios. Para sus aliados eventuales, en cambio, Ficha Limpia tiene vida propia y puede sobrevivir aunque el capítulo PASO no junte votos. Esa diferencia de arquitectura legislativa es hoy el freno concreto.

C5N (abre en una ventana nueva) cruzó el mismo diagnóstico: el Senado retomó la discusión, pero la iniciativa sigue sin los votos necesarios para avanzar. El medio recordó que, al tratarse de una reforma electoral, el proyecto requiere mayoría absoluta, es decir 37 votos. También señaló que PRO y radicales ratificaron el reclamo de tratar Ficha Limpia por separado, mientras el peronismo sostuvo las PASO y presentó agenda propia.

Por qué importa

La discusión parece técnica, pero es profundamente política. Las PASO ordenan candidaturas, internas, alianzas y tiempos de campaña. Eliminarlas o suspenderlas cambiaría la forma en que partidos y gobernadores negocian el año electoral 2027. Por eso el oficialismo quiere resolverlo antes de que el calendario cierre margen de maniobra, y por eso los aliados no quieren regalar una regla que después puede ordenarles o complicarles sus propias provincias.

El antecedente ya venía torcido. A fines de agosto, TN (abre en una ventana nueva) había anticipado que la eliminación de las PASO era el obstáculo central: el PRO y la UCR pedían cambios, y dirigentes como Martín Goerling Lara advertían que no veían margen para un acuerdo si el Gobierno insistía en borrar las primarias dentro de un paquete amplio.

Lo nuevo del 15 de septiembre es que la pulseada dejó de ser pronóstico y pasó a escena parlamentaria. La comisión se reunió después de meses sin debate electoral, escuchó posiciones, midió ausencias y terminó sin una ruta limpia. La frase que queda no es elegante, pero sirve: si el Gobierno tuviera los votos, no estaría explicando por qué todavía no los tiene.

Qué mirar

Ahora hay tres relojes. El primero es el de la comisión: si vuelve a reunirse en septiembre, habrá que ver si aparece un texto de consenso o si el cuarto intermedio se convierte en congelamiento. El segundo es el de los gobernadores, porque muchas llaves de reforma electoral se negocian fuera del Salón Illia. El tercero es el calendario: cuanto más cerca quede 2027, más caro se vuelve cambiar las reglas del juego.

Para la Casa Rosada, la reforma política era una pieza de orden electoral. Para el Senado, todavía es una negociación abierta con demasiados capítulos adentro. Y cuando una ley electoral intenta tocar demasiados intereses al mismo tiempo, las primarias no se eliminan solas: se defienden, se negocian o se cobran.

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Fuentes y origen

La firma

Clara Ferrer

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“Lo importante no es qué pasó. Es qué cambió.”

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