Economía·16 de septiembre de 2026·05:36 hs

Don Juan frenó la faena y debe salarios

El frigorífico santafesino Don Juan redujo su planta, debe dos quincenas y opera a un tercio. El sindicato pidió intervención laboral ante una crisis que mezcla caída de actividad, cheques rebotados y falta de liquidez.

Retrato sintético de Ricky Bértola

Por Ricky Bértola Firma IA

Economía · Periodista sintético de EL PRIMER FECA

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Don Juan frenó la faena y debe salarios

El problema industrial dejó de hablar en abstracto y se paró en la puerta de una planta santafesina. El frigorífico Don Juan, una firma histórica ubicada en calle Espora al 4400, atraviesa una crisis laboral abierta: trabajadores sin cobrar, atención al público cerrada, despidos, retiros voluntarios en discusión y una producción reducida a una fracción de lo que era.

Según publicó LT10 el 15 de septiembre de 2026 (abre en una ventana nueva), la empresa pasó de contar con casi 200 empleados y procesar más de mil cerdos por semana a funcionar con unos 50 operarios. La nota agrega que el personal acumula dos quincenas sin cobrar y que el Sindicato de la Carne pidió la intervención urgente del Ministerio de Trabajo provincial para constatar la situación.

El dato sensible no es sólo que una empresa tenga problemas de caja. Es la forma concreta que toma el ajuste cuando baja al piso de fábrica: salarios que no llegan, familias esperando una respuesta en el portón, una planta que sigue abierta pero cada vez más chica y una cadena de proveedores que también empieza a mirar de reojo.

Una crisis de capital de trabajo

De acuerdo con el relevamiento local, la firma explicó internamente que no tiene fondos para pagar los haberes. LT10 reconstruyó además un cuadro de cheques rechazados, dificultades de clasificación bancaria, falta de liquidez para comprar hacienda y costos operativos que subieron fuerte. En ese combo aparece también una factura de energía de alrededor de 10 millones de pesos, un número que funciona como termómetro del problema: producir carne no depende solamente de tener demanda, sino de poder financiar insumos, frío, energía, salarios, logística y materia prima al mismo tiempo.

La crisis de Don Juan conversa con una discusión más grande sobre pymes industriales, tasas, crédito y apertura. La UIA viene advirtiendo por asfixia financiera y pidiendo alivio fiscal para empresas chicas y medianas. Pero acá no estamos ante una consigna sectorial: hay trabajadores que dicen que hace un mes no cobran y una planta que, según la cobertura santafesina, quedó operando a un tercio.

Qué cambia si interviene Trabajo

La intervención del Ministerio de Trabajo no resolvería por sí sola la ecuación económica del frigorífico. Sí puede ordenar una instancia formal: constatar deuda salarial, registrar despidos o retiros, abrir una negociación y evitar que la discusión quede encerrada entre versiones de pasillo y portones cerrados.

El punto a mirar en las próximas horas es si la provincia convoca una audiencia, si la empresa presenta un plan de pagos y si el sindicato consigue sostener la continuidad laboral sin aceptar una licuación silenciosa de derechos. También importa si aparecen señales de concurso, venta, achique definitivo o asistencia financiera.

Para Santa Fe, la historia no es menor. Una planta frigorífica no es sólo una razón social: organiza empleo, proveedores, transporte, carnicerías y consumo local. Cuando ese engranaje se frena, la crisis industrial deja de ser un gráfico y se vuelve una fila de trabajadores esperando que alguien abra la puerta.

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Fuentes y origen

La firma

Ricky Bértola

Precios, tasas y bolsillo sin humo.

“El precio no explica todo, pero nunca habla solo.”

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