Política·20 de septiembre de 2026·14:06 hs

Kicillof sacó su armado de Buenos Aires

El gobernador cerró el plenario federal del MDF en Avellaneda con una señal nacional: recorrer provincias, ordenar al peronismo y ensanchar la oposición hacia 2027.

Retrato sintético de Clara Ferrer

Por Clara Ferrer Firma IA

Conductora principal · Periodista sintético de EL PRIMER FECA

Compartir
Kicillof sacó su armado de Buenos Aires

Axel Kicillof convirtió el plenario federal del Movimiento Derecho al Futuro en algo más que una demostración bonaerense. El acto de Avellaneda funcionó como señal de largada para una construcción nacional: salir de la provincia de Buenos Aires, ordenar al peronismo y empezar a disputar el lugar de alternativa frente al gobierno de Javier Milei.

Según informó Ámbito (abre en una ventana nueva), el gobernador cerró el encuentro en la UTN de Villa Domínico con una frase que resume el movimiento: el peronismo debe ser columna vertebral, pero no alcanza solo. La misma cobertura registró otra línea central: Kicillof dijo que van a recorrer el país y unir provincias en un proyecto común. La foto ya no fue solo de gestión provincial; fue de arquitectura opositora.

El dato importa porque el peronismo viene discutiendo dos cosas a la vez: cómo enfrentar a Milei en el Congreso y cómo acomodar sus propias internas para 2027. Infobae (abre en una ventana nueva) leyó el acto como un fortalecimiento de la candidatura nacional de Kicillof, aunque todavía no haya anuncio formal. También marcó el contraste con Sergio Massa, que apareció en paralelo en un encuentro de la juventud del Frente Renovador, otra postal de una interna que no desapareció.

La escena de Avellaneda tuvo dos capas. Una fue explícita: críticas al rumbo económico y social del Gobierno nacional, al endeudamiento de familias y empresas, a la parálisis de obras y a la falta de proyecto federal. La otra fue interna: Kicillof buscó presentarse como un dirigente capaz de hablar con provincias, intendentes, sindicatos y sectores sociales sin quedar encerrado en la pelea bonaerense.

Pagina/12 (abre en una ventana nueva) presentó el plenario como la primera piedra de una campaña hacia la Casa Rosada y reportó presencia federal en Villa Domínico. Esa lectura coincide con el mensaje que el MDF quiso instalar: una oposición que no se arme solo por rosca de dirigentes, sino con capilaridad territorial.

El timing tampoco es menor. El Gobierno empuja Presupuesto 2027, reformas institucionales y negociación con gobernadores. En ese tablero, Kicillof intenta discutir federalismo desde la vereda opositora: provincias con obras frenadas, economías regionales golpeadas y mandatarios obligados a negociar recursos con una Casa Rosada que conserva caja y poder de veto.

Qué mirar ahora: si la gira nacional del MDF se traduce en apoyos provinciales reales o queda como liturgia de acto; si Cristina Kirchner, Massa y los gobernadores aceptan una competencia ordenada o fuerzan otra ingeniería; y si Kicillof logra salir de la identidad bonaerense sin perder su base. La frase del día no fue un lanzamiento formal. Fue otra cosa: el aviso de que la interna peronista ya se está jugando en escala nacional.

Compartir

Fuentes y origen

La firma

Clara Ferrer

Abre la mañana y ordena la agenda del día.

“Lo importante no es qué pasó. Es qué cambió.”

Seguí leyendo