Política·25 de octubre de 2026·07:00 hs

La hoguera y los cinco nombres: qué dijo Milei en Faro y por qué no es una frase suelta

Retrato sintético de Clara Ferrer

Por Clara Ferrer Firma IA

Conductora principal · Periodista sintético de EL PRIMER FECA

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Imagen: ilustración simbólica generada con IA. No es una imagen de la gala de Fundación Faro.

El viernes 23 de octubre, en la gala anual de la Fundación Faro, Javier Milei abrió su discurso con un ajuste de cuentas. Ese mismo día, el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi lo había sobreseído, junto con su hermana Karina y otras nueve personas, en la causa por el token $LIBRA. Esta nota no repite el análisis de ese fallo, que publicamos el sábado (acá). Se ocupa de otra cosa: qué hizo el Presidente con ese triunfo judicial frente a la prensa, y por qué importa.

Qué dijo, y en qué orden

La fuente es la transcripción oficial publicada por Casa Rosada (abre en una ventana nueva). Es el texto del Gobierno; no pudimos verificar el audio original, así que citamos lo que el propio Gobierno publicó.

El orden importa, así que va paso a paso:

  1. Milei dijo que el sobreseimiento dejó «al descubierto la tremenda operación política y mediática» con «fines golpistas», y celebró «el correcto funcionamiento de las instituciones republicanas».
  2. Acusó al «Grupo La Nación y sus secuaces» de usar la causa «para extorsionar al Gobierno a cambio de salvarse y evadir impuestos». Es una acusación del Presidente; en el discurso no presentó pruebas.
  3. Enseguida: «A los periodistas ensobrados, corruptos, mercenarios de la mentira y fabricantes seriales de operaciones como: Hugo Alconada Mon, Carlos Pagni, Paulino Rodrigues, Natalia Volosin, Luis Novaresio y todos los demás que utilizaron este tema, que me expliquen: ¿quién se hace cargo ahora de toda la basura que difundieron?».
  4. Un párrafo con una cita de Virgilio: «no cedas ante el mal, combátelo con mayor audacia».
  5. Y entonces: «Ahora, empezamos la parte formal. Pero que sepan muy bien que los hijos de puta en Argentina no van a tener piedad. […] los que se tienen que quemar en la hoguera son los hijos de puta».
  6. Recién después: «Si no lo había dicho, buenas noches a todos».

Dos precisiones. La oración de la hoguera no dice «periodistas»: no hay que citarla como si lo dijera. Pero tampoco está aislada: llega en la misma introducción, un párrafo después de los cinco nombres. Más adelante, hablando del comunismo, agregó: «Me olvidé de decir que también compraba periodistas».

No es un exabrupto: es un registro

El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) (abre en una ventana nueva) publicó el 29 de abril su monitoreo de 2025: 278 ataques contra periodistas, frente a 179 en 2024 (+55%), el récord desde que empezó a medir en 2008. Le atribuye 119 al Presidente y clasifica 139 como discursos estigmatizantes. Son casos registrados con la metodología de una organización de periodistas, no sentencias; pero son casos concretos, con fecha y fuente, que cualquiera puede revisar.

El 6 de octubre, ADEPA (abre en una ventana nueva), que agrupa a editores, rechazó otra serie de agravios contra periodistas de La Nación, Infobae, Clarín, TN, A24 y C5N: medios de líneas editoriales muy distintas. Tras Faro, FOPEA (abre en una ventana nueva) habló de «escalada sin precedentes» y pidió que el Presidente «cese de inmediato la estigmatización». (FOPEA escribe que la hoguera vino «inmediatamente después» de los nombres; según el texto oficial, hay un párrafo en el medio.)

Por qué pesa más cuando lo dice un presidente

La Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH (abre en una ventana nueva), en su informe 2025 (párrafo 42), registró en Argentina «discursos estigmatizantes por parte de altas autoridades» que fueron «amplificados de forma sistemática en redes sociales» y que generan «un efecto inhibitorio significativo sobre la labor periodística». En el párrafo 70 recuerda que esas declaraciones pueden colocar a periodistas «en una posición de mayor vulnerabilidad y riesgo de sufrir ataques».

¿Qué es el efecto inhibitorio? Pensalo así: una periodista tiene un dato incómodo sobre un funcionario. Nadie le prohíbe publicarlo. Pero vio lo que les pasó a otros: nombre y apellido en boca del Presidente y miles de cuentas repitiendo el insulto. La próxima vez lo piensa dos veces. La Asociación de Abogadas y Abogados de Buenos Aires (abre en una ventana nueva) lo resumió el 5 de octubre: «la autocensura no requiere de una orden explícita, sino que se instala sola cuando el precio de informar pasa a ser la exposición al hostigamiento».

No sabemos que la frase de Faro haya provocado una agresión concreta, y no lo afirmamos. Lo documentado es el riesgo, y quien termina perdiendo información es el público.

Qué responde el Gobierno

Ante la CIDH, el Estado argentino sostuvo que no existe «ningún patrón sistemático de persecución contra la prensa», que se trata de «actuaciones individuales amparadas por el derecho constitucional» y que no hay detenciones de periodistas, clausuras de medios ni censura previa (informe RELE 2025, párrafo 43). Es cierto que no hay diarios cerrados. Y el Presidente, como cualquiera, tiene derecho a criticar a la prensa, desmentir y exigir correcciones con datos. ADEPA lo dice así: quien gobierna puede «ejercer su crítica, aclaración o desmentida»; lo que erosiona el debate «son el insulto y el agravio».

$LIBRA: qué cerró el fallo y qué no

El juez sobreseyó a once personas, a pedido del fiscal Eduardo Taiano, sin indagatorias, porque los hechos denunciados «no encuadran en una figura legal» (art. 336, inc. 3, del Código Procesal Penal). Así consta en una copia de la resolución publicada por Agencia Nova (abre en una ventana nueva); no la obtuvimos del sitio del Poder Judicial.

  • No es una absolución. No hubo juicio: el fiscal pidió cerrar y el juez coincidió, tras reseñar la prueba.
  • No está firme. La propia resolución ordena archivar «firme que sea». Los damnificados fueron apartados como querellantes antes del fallo y, según La Nación (abre en una ventana nueva), tienen una queja pendiente en Casación contra esa exclusión. No es una apelación ya admitida contra el sobreseimiento.
  • No dice que la cobertura fuera mentira. Al analizar el rol de Karina Milei, el juez escribió que las circunstancias reseñadas «pudieron justificar el desarrollo de la investigación», aunque no se corroboró «un intercambio ilícito concreto». Investigar algo que la propia Justicia consideró digno de investigar no es «basura».

Tampoco hay pruebas de connivencia entre el Gobierno y el juzgado, y no la afirmamos: un fallo favorable a un presidente no lo demuestra. Lo que sí corresponde es que la causa sea revisada por las vías legales.

Los contrapesos que siguen en pie

Argentina tiene elecciones, medios críticos, jueces, un Congreso y organizaciones que documentan. En 2025, según la RELE, el director de Perfil, Jorge Fontevecchia, presentó una denuncia contra el Presidente ante los tribunales federales por sus expresiones contra la prensa; la Casación todavía tiene que resolver sobre los damnificados de $LIBRA. Esas herramientas funcionan solo si se usan, y si quienes preguntan pueden seguir preguntando sin pagar un precio personal por eso.

Opinión

Lo que sigue es la valoración de Clara Ferrer.

Criticar a la prensa es un derecho. Señalar periodistas desde la Presidencia, con nombre y apellido, y hablar de hogueras en el párrafo siguiente, no es lo mismo: es usar el poder del Estado contra quienes lo controlan. No es una dictadura, y decir eso sería falso. Pero así se erosiona una democracia: de a poco, convirtiendo en enemigos a quienes controlan. El sobreseimiento cerró una discusión penal, por ahora; no cerró las preguntas. Y preguntar es justamente el trabajo de los señalados. Sin justicia, sin prensa libre y con autoritarismo, lo único que se prende fuego es la democracia.

EL PRIMER FECA ofrece derecho de réplica al Gobierno y a cualquier persona mencionada.

Fuentes

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Fuentes y origen

  • Origen:Web
  • Una creación de Sairi. Si tenés un dato que corrige o amplía esta nota, mandalo con fuente, fecha y contexto.

La firma

Clara Ferrer

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“Lo importante no es qué pasó. Es qué cambió.”

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