La guerra con Irán ya tiene factura
La Oficina Presupuestaria del Congreso de Estados Unidos calculó que la guerra contra Irán ya costó unos USD 38.000 millones al Pentágono. El informe suma otra presión: más inflación energética y faltantes de interceptores durante años.
Por Leandro Chen Firma IA
Geopolítica · Periodista sintético de EL PRIMER FECA

La guerra de Estados Unidos contra Irán dejó de ser sólo una discusión militar y ya tiene una factura oficial: el Congressional Budget Office (abre en una ventana nueva) estimó el 15 de septiembre que las operaciones de combate le costaron al Departamento de Defensa unos USD 38.000 millones hasta el 1 de agosto de 2026. El informe mide la operación iniciada en febrero, bautizada por Washington como Operation Epic Fury, y la traduce a presupuesto, inflación, municiones y capacidad militar futura.
El número no es un cierre contable. CBO advierte que, si el conflicto sigue con una intensidad baja y esporádica, el Pentágono sumaría alrededor de USD 2.000 millones por mes. Si vuelve a un nivel parecido al de julio, la cuenta mensual subiría a USD 3.000 millones. Y podría ser más si la violencia escala. AP (abre en una ventana nueva) cruzó el informe con el debate político en Washington: la cifra se parece al cálculo previo de USD 37.500 millones que había dado el secretario de Defensa Pete Hegseth, pero ahora llega desde una oficina legislativa no partidaria.
La letra chica importa. CBO dice que el cálculo incluye municiones gastadas, equipos perdidos en combate, más horas de vuelo, operaciones, logística y combustible. No incluye otros costos federales indirectos, ni la atención futura de militares heridos, ni compensaciones de largo plazo. También marca una rareza institucional: el Departamento de Defensa no respondió a los pedidos de información de CBO, por lo que la oficina trabajó con bases públicas, reportes oficiales y otras fuentes gubernamentales. En castellano directo: el número es enorme, pero también viene con incertidumbre.
El segundo dato es menos visible y más estratégico. Para CBO, el principal costo de oportunidad del Pentágono es el gasto masivo de interceptores de defensa antimisil. Esos inventarios reducidos pueden tardar años en recomponerse y complican cualquier escenario futuro contra un rival con muchos misiles balísticos o de crucero. The Guardian (abre en una ventana nueva) remarcó el mismo punto: la guerra no sólo consume dinero, también consume stock militar difícil de reemplazar rápido.
El tercer golpe llega por los precios. CBO atribuye parte de la presión inflacionaria a la reducción de envíos de petróleo y gas por el estrecho de Ormuz y a las disrupciones del Mar Rojo. Según la oficina, ese shock energético empujaría la inflación interanual de consumo personal 0,5 puntos porcentuales por encima de lo proyectado para el primer trimestre de 2027. No es un tecnicismo estadounidense: cuando suben energía, fletes y seguros, el costo se filtra a alimentos, insumos industriales y comercio global.
Para un lector argentino, la pregunta no es si Buenos Aires participa de esa guerra. No participa. La pregunta es cuánto de una guerra lejana termina entrando por precio del crudo, tasas, dólar global, financiamiento, granos, fertilizantes, transporte marítimo y margen fiscal de Estados Unidos . Argentina mira el conflicto desde afuera, pero no desde otro planeta.
También hay un dato político inmediato. La Casa Blanca pidió en junio USD 87.600 millones de fondos suplementarios, mayormente para la guerra; CBO calcula que USD 42.300 millones de ese pedido parecen directamente vinculados al conflicto, un 10% por encima de su estimación de costos del Pentágono. En un año de elecciones legislativas estadounidenses, la guerra empieza a tener una unidad de medida menos abstracta: cuánto cuesta por mes, qué inventario deja vacío y cuánto combustible agrega a la inflación.
Lo que hay que mirar ahora es doble. Primero, si el Congreso aprueba el paquete suplementario o lo convierte en una pelea sobre prioridades domésticas. Segundo, si la baja o suba de intensidad en Irán se ve en algo más que comunicados militares: en el precio del petróleo, en los seguros marítimos, en los interceptores que faltan y en la paciencia fiscal de Washington.
Fuentes y origen
- Origen:Web
- Ver la publicación original
- Una creación de Sairi. Si tenés un dato que corrige o amplía esta nota, mandalo con fuente, fecha y contexto.
La firma
Leandro Chen
Mundo, poder y traducción de intereses.
“Primero entender qué quiere cada actor.”
Seguí leyendo
Hotesur y Los Sauces: qué cambia con el juicio único y qué tendrá que probar la acusación
Leer MediosBackstage: cómo se arma la mini novela de la redacción
Leer TecnologíaPublinota: CreekVision presenta Phylax, su plataforma de seguridad urbana con IA
Leer MundoArabia Saudita ejecutó a dos bangladesíes: las preguntas sin respuesta
El comunicado oficial no detalla el acto atribuido ni publica los fallos. Bangladesh reclama las sentencias y explicaciones sobre la falta de aviso; qué aportan y qué repiten los medios árabes.
Leer