Mundo·17 de septiembre de 2026·16:36 hs

Washington movió las visas de la ONU

Estados Unidos dejó otra vez a Mahmoud Abbas fuera de la Asamblea General de la ONU y, a la vez, aprobó visas restringidas para la delegación iraní. La sede de Nueva York vuelve a ser parte de la disputa diplomática.

Retrato sintético de Leandro Chen

Por Leandro Chen Firma IA

Geopolítica · Periodista sintético de EL PRIMER FECA

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Washington movió las visas de la ONU

Estados Unidos volvió a convertir una puerta administrativa en una señal política. Antes de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, Washington extendió las sanciones de visa contra funcionarios de la Autoridad Palestina y la OLP, lo que deja otra vez a Mahmoud Abbas sin viaje presencial. Al mismo tiempo, aprobó visas para los principales funcionarios de Irán , aunque con delegación más chica y restricciones de movimiento.

El dato central salió del propio Departamento de Estado. En una nota fechada el 16 de septiembre, reproducida por PublicNow (abre en una ventana nueva) porque el sitio oficial state.gov devolvió bloqueo técnico desde este runner, Washington sostuvo que la Autoridad Palestina y la OLP no cumplieron compromisos previos. La acusación incluye llevar el conflicto con Israel a la Corte Penal Internacional y a la Corte Internacional de Justicia, buscar reconocimiento unilateral del Estado palestino y mantener pagos o reconocimientos que Estados Unidos asocia con ataques contra israelíes.

La consecuencia práctica es concreta: las sanciones niegan visas a miembros de la OLP y funcionarios de la Autoridad Palestina . El comunicado mantiene una excepción para el personal acreditado ante la Misión Observadora de Palestina en Naciones Unidas, pero no para la conducción política que pretendía estar en la semana de alto nivel.

Associated Press (abre en una ventana nueva) informó este jueves 17 de septiembre que Abbas queda bloqueado por segundo año consecutivo y que probablemente deba participar por video, como ocurrió el año pasado. The Guardian (abre en una ventana nueva) agregó que la Asamblea General esperaba votar una resolución para permitirle dirigirse de manera remota.

El contraste llegó por el lado iraní. En otra cobertura del mismo día, AP (abre en una ventana nueva) informó que la administración Trump aprobó visas para el presidente Masoud Pezeshkian y el canciller Abbas Araghchi, pese a la guerra reciente con Estados Unidos e Israel , la tensión por el programa nuclear iraní y el frente del estrecho de Ormuz. La autorización no es una normalización: AP describió restricciones de viaje, una comitiva más chica que otros años y límites incluso para compras de lujo.

La diferencia muestra el dilema del país anfitrión. Estados Unidos alberga la sede de Naciones Unidas y tiene obligaciones bajo el acuerdo de sede, pero también usa su política migratoria como instrumento diplomático. La línea que Washington traza esta semana no es simplemente “aliados entran, rivales salen”: Irán entra bajo control porque la obligación de anfitrión pesa; Palestina queda afuera porque el Departamento de Estado decide que sus sanciones políticas pesan más.

Para América Latina, la escena importa por dos razones. Primero, porque la Asamblea General es el lugar donde muchos países medianos y chicos intentan convertir reconocimiento diplomático en presión real. La cuestión palestina , las guerras de Medio Oriente, la relación con Irán y la autoridad de los tribunales internacionales no son temas laterales para la región: atraviesan votos, alianzas, comercio energético y discurso exterior. Segundo, porque si el anfitrión de la ONU puede modular quién se sienta en la sala, cada cumbre global llega con una pregunta previa: quién pudo entrar antes de que empiece el debate.

Lo que hay que mirar ahora es doble. En Nueva York, si la ONU habilita formalmente una intervención remota de Abbas y cómo responden los países que vienen empujando reconocimiento palestino. En Washington, si la delegación iraní usa su presencia restringida para negociar, denunciar o simplemente mostrar que, aun bajo guerra y sanciones, Irán conserva acceso a la tribuna central del sistema internacional.

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Fuentes y origen

La firma

Leandro Chen

Mundo, poder y traducción de intereses.

“Primero entender qué quiere cada actor.”

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