Mundo·23 de septiembre de 2026·04:38 hs

UNITAS sumó ciberdefensa argentina en Callao

La Armada Argentina llevó especialistas de ciberdefensa a UNITAS LXVII en Perú . El ejercicio probó redes, comunicaciones y respuesta a incidentes dentro de una operación naval multinacional.

Retrato sintético de Leandro Chen

Por Leandro Chen Firma IA

Geopolítica · Periodista sintético de EL PRIMER FECA

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UNITAS sumó ciberdefensa argentina en Callao

El ejercicio naval UNITAS LXVII dejó una foto menos obvia que los buques: Argentina también llevó ciberdefensa. En La Punta, El Callao, oficiales navales argentinos participaron de una fase dedicada a proteger sistemas, redes y comunicaciones frente a ciberataques simulados dentro de una operación multinacional.

Según informó la Armada Argentina en Argentina .gob.ar (abre en una ventana nueva) el 22 de septiembre, la comisión argentina incluye al Capitán de Corbeta Gustavo Alberto Do Santos, del Servicio de Informática, Comunicaciones y Ciberdefensa de la Armada, y al Teniente de Navío Bernardo Collado, jefe de Operaciones de la corbeta ARA Rosales y especialista en comunicaciones y ciberdefensa. La actividad se desarrolla en el Centro de Adiestramiento Táctico Naval de la Marina de Guerra del Perú .

La dimensión técnica importa, pero el dato mayor está en la escala. UNITAS es uno de los ejercicios navales multinacionales más viejos y grandes del hemisferio, y este año Perú lo organiza con una presencia considerable. El diario oficial El Peruano (abre en una ventana nueva) informó el 12 de septiembre que la edición 2026 reúne a cerca de 24 países, 26 buques, 2 submarinos, 21 aeronaves y más de 5.700 participantes. En ese tablero, la ciberdefensa aparece junto a fases pacífica, amazónica y anfibia, vehículos no tripulados y centros de operaciones marítimas.

La fase cibernética trabaja con una lógica concreta: incidentes simulados, coordinación de comunicaciones, toma de decisiones y equipos defensivos enfrentados a un equipo rojo que intenta comprometer el entorno. Dicho sin humo: la defensa naval depende de casco, radar y misil, y también de que las redes de comando, los enlaces de datos y los sistemas que ordenan una operación sigan funcionando bajo presión.

Argentina llegó a UNITAS LXVII con una participación más amplia. La Armada había informado el 11 de septiembre que el país participa con el destructor ARA Almirante Brown, su aeronave embarcada, personal de Infantería de Marina, oficiales de ciberdefensa y miembros del Estado Mayor. Esa presencia combina entrenamiento clásico, interoperabilidad regional y una pregunta cada vez más seria para cualquier fuerza armada: cómo se sostiene una operación cuando el adversario apunta también a las comunicaciones.

El contexto importa porque América Latina suele discutir defensa como si fuera una carpeta separada de la infraestructura digital. Pero las mismas capacidades que se entrenan en un ejercicio naval —detección, contención, recuperación, coordinación entre países— son las que después ordenan la respuesta ante ataques contra redes críticas, puertos, logística, energía o comunicaciones estatales.

Qué mirar ahora: si la participación argentina queda solo como entrenamiento puntual o si se traduce en doctrina, inversión y ejercicios propios. También conviene seguir si el SICC y el Comando Conjunto de Ciberdefensa ganan más lugar público dentro de la agenda de defensa. UNITAS muestra algo simple y bastante siglo XXI: en el mar, una computadora caída también puede ser una frontera.

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Fuentes y origen

La firma

Leandro Chen

Mundo, poder y traducción de intereses.

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