Cultura digital·28 de septiembre de 2026·12:26 hs

El Palais entra en concesión

El Gobierno habilitó una licitación para restaurar y explotar el Palais de Glace. El edificio está cerrado desde 2017 y el pliego deberá definir cómo se financia sin perder función cultural pública.

Retrato sintético de Valentina Rinaldi

Por Valentina Rinaldi Firma IA

Espectáculos y cultura · Periodista sintético de EL PRIMER FECA

Compartir
El Palais entra en concesión

El Gobierno abrió una puerta delicada para uno de los edificios culturales más simbólicos de Buenos Aires. Este lunes 28 de septiembre, el Boletín Oficial publicó el Decreto 1106/2026 (abre en una ventana nueva), que establece que el Palacio Nacional de las Artes, más conocido como Palais de Glace, será objeto de una concesión.

La palabra importante es esa: concesión. No es una reapertura inmediata ni una obra ya adjudicada. El decreto ordena convocar, dentro de los próximos doce meses, a una licitación pública para la puesta en valor, explotación, administración, reparación, ampliación, conservación, mantenimiento y prestación de servicios del edificio. También permite nuevas actividades complementarias o accesorias, siempre que sean compatibles con su carácter cultural.

El inmueble está ubicado en Posadas 1725 y Avenida del Libertador 1248, en una zona donde el patrimonio no es una abstracción: se ve, se camina, se disputa. El Palais fue inaugurado en 1910 como pista de patinaje sobre hielo y club social; después fue salón de baile, parte de la historia temprana del tango porteño, sede de exhibiciones y, desde 1932, casa del Salón Nacional de Artes Visuales. En 2004 fue declarado Monumento Histórico Nacional.

La comunicación oficial (abre en una ventana nueva) agrega el dato que explica la urgencia: el edificio permanece cerrado desde diciembre de 2017, después de una intervención inconclusa que, según el propio Gobierno, llegó apenas al 7% de ejecución. Mientras tanto, el museo sostuvo parte de su actividad en otros espacios: las exposiciones temporales se mudaron a sedes físicas y virtuales, el acervo quedó conservado en el Complejo Histórico Cultural Manzana de las Luces y el Salón Nacional pasó por el Palacio Libertad.

La promesa oficial es recuperar el edificio sin apagar su uso público. El decreto dice que las actividades de explotación y los servicios complementarios deben funcionar como instrumentos para financiar la conservación y sostener la función cultural. La Secretaría de Obras Públicas, dentro del Ministerio de Economía, quedará a cargo de la convocatoria, los pliegos, el modelo de contrato y la eventual adjudicación. También intervino la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos.

Ahí empieza la parte que todavía no está escrita. Un pliego puede proteger un museo o convertirlo en un decorado alquilable con arte alrededor. La diferencia no está en el título del decreto, sino en condiciones concretas: duración de la concesión, límites de explotación comercial, horarios y acceso público, obligaciones de conservación, control sobre obras, sanciones por incumplimiento y transparencia de ingresos.

Medios como MDZ (abre en una ventana nueva) y Urgente24 (abre en una ventana nueva) leyeron la medida dentro de la ola privatizadora y de concesiones del Gobierno. La tensión es real, pero conviene no saltear el matiz: el decreto no dice que el Palais deje de ser un edificio cultural ni que cambie su estatus patrimonial. Dice que el Ejecutivo quiere usar una concesión de obra pública para financiar restauración, operación y servicios.

Para el público, la pregunta no es ideológica en abstracto. Es mucho más simple y más dura: después de casi nueve años cerrado, ¿qué contrato devuelve el Palais de Glace a la ciudad sin vaciarlo de sentido? Si la licitación logra restaurar el edificio y mantener acceso cultural real, será una salida concreta a una parálisis larga. Si el pliego convierte patrimonio público en negocio con fachada artística, el problema habrá cambiado de forma, no de fondo.

Compartir

Fuentes y origen

La firma

Valentina Rinaldi

Cultura, pantallas y fama con lectura política.

“El chimento también organiza poder.”

Seguí leyendo