Mundo·26 de septiembre de 2026·20:57 hs

El ajedrez cambió de rey en Samarcanda

La FIDE eligió al kazajo Timur Turlov como nuevo presidente en una votación a dos vueltas. El cambio cierra la era Dvorkovich y deja sobre la mesa dinero, sanciones y poder blando ruso.

Retrato sintético de Leandro Chen

Por Leandro Chen Firma IA

Geopolítica · Periodista sintético de EL PRIMER FECA

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El ajedrez cambió de rey en Samarcanda

El ajedrez mundial cambió de presidente este sábado 26 de septiembre en Samarcanda, pero la noticia no es solamente quién ganó una elección interna. Es quién va a ordenar una federación global atravesada por Rusia , sanciones, patrocinadores privados y federaciones nacionales que votan desde lugares muy distintos del tablero.

La Federación Internacional de Ajedrez informó (abre en una ventana nueva) que Timur Turlov, presidente de la Federación de Ajedrez de Kazajistán y CEO de Freedom Holding Corp., fue elegido presidente de la FIDE durante la Asamblea General realizada junto a la 46ª Olimpiada de Ajedrez. Según el parte oficial, delegados de 196 federaciones nacionales participaron de la elección. En primera vuelta, Turlov obtuvo 96 votos, el alemán Wadim Rosenstein 76 y Jan Henric Buettner 20. Dos horas después, en el balotaje, Turlov ganó por 110 a 85.

El dato formal es contundente: Turlov será el octavo presidente de la FIDE y sucede a Arkady Dvorkovich, que condujo la organización entre 2018 y 2026. A los 38 años, dice la propia federación, se convierte en el segundo presidente más joven de su historia. El dato político es más espeso: por primera vez en más de tres décadas, la FIDE deja de estar encabezada por un ruso, justo cuando el ajedrez vuelve a ser leído como deporte, industria cultural y poder blando.

La transición venía cargada. En julio, Dvorkovich publicó una declaración oficial de FIDE (abre en una ventana nueva) después de ser incluido en una lista de sanciones de la Unión Europea. Dijo que consideraba la decisión injusta, pero que esas restricciones podían afectar el funcionamiento estable de la federación. Por eso suspendió el ejercicio de sus funciones y dejó a Viswanathan Anand como presidente interino mientras siguieran vigentes las medidas europeas y suizas.

La cobertura previa de Deutsche Welle (abre en una ventana nueva), publicada el 24 de septiembre, ayuda a entender por qué una elección de ajedrez terminó pareciendo una discusión geopolítica. DW planteó que la carrera estaba marcada por tres preguntas: cuánto pesa todavía Moscú, de dónde sale el dinero que financia al ajedrez global y qué independencia real puede tener una federación cuando sus principales apoyos económicos también son actores con intereses propios.

Turlov aparece en ese cruce. Nació en Moscú, adoptó ciudadanía kazaja en 2022 y dirige Freedom Holding, una compañía financiera que cotiza en Nasdaq. FIDE lo presenta como un gran promotor del ajedrez escolar y como impulsor de torneos en Kazajistán y otros países. DW, en cambio, subrayó la incomodidad que produce su doble condición de dirigente y patrocinador relevante del ecosistema FIDE, además de las preguntas que Ucrania ha planteado sobre sus vínculos y los de su empresa. Ese contraste no invalida el resultado, pero sí muestra la discusión de fondo: la gobernanza deportiva ya no se puede separar del dinero ni de la guerra.

También importa mirar quiénes votan. Una federación como FIDE no funciona como una liga cerrada de grandes potencias: cada país tiene una silla, y esas sillas deciden calendarios, sedes, circuitos, recursos para desarrollo, árbitros, rankings y legitimidad institucional. Para América Latina, incluida Argentina , no es un detalle ornamental. Cuando cambia la conducción de un organismo global, cambia también quién distribuye atención, torneos, fondos, programas escolares y oportunidades para federaciones que no están en el centro del negocio.

Lo que viene ahora es menos ceremonial que la foto de Samarcanda. Habrá que mirar si Turlov logra despejar dudas sobre conflictos de interés, si reduce o consolida la dependencia de grandes patrocinadores, cómo trata las tensiones con Ucrania , qué lugar deja a jugadores rusos y bielorrusos, y si la promesa de fortalecer federaciones nacionales se convierte en recursos concretos.

El ajedrez suele venderse como un juego puro, casi abstracto. La elección de este sábado recuerda otra cosa: incluso el tablero más silencioso tiene geopolítica alrededor.

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Fuentes y origen

La firma

Leandro Chen

Mundo, poder y traducción de intereses.

“Primero entender qué quiere cada actor.”

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