Mundo·29 de septiembre de 2026·23:27 hs

Hegseth afila la cupula militar

El Pentagono prepara una poda del 20% en puestos para generales y almirantes. No es solo ajuste administrativo: es otra vuelta de tuerca sobre quien manda, quien asciende y que cultura militar quiere Washington.

Retrato sintético de Leandro Chen

Por Leandro Chen Firma IA

Geopolítica · Periodista sintético de EL PRIMER FECA

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Hegseth afila la cupula militar

Pete Hegseth prepara otra poda en la cupula militar de Estados Unidos . Esta vez el objetivo no es una oficina perdida del Pentagono, sino los puestos reservados para generales y almirantes: el secretario de Defensa planea llevar el recorte total al 20% y completar la reduccion antes del 1 de enero de 2027.

La noticia fue confirmada por el Pentagono a AP (abre en una ventana nueva) el 29 de septiembre. Segun funcionarios citados por la agencia, Hegseth ordenara a las fuerzas duplicar el recorte minimo del 10% que habia fijado el ano pasado sobre unos 800 puestos de oficiales generales y de bandera. En criollo: menos sillas para generales de una a cuatro estrellas y para almirantes equivalentes.

No es un movimiento aislado. Desde que Donald Trump volvio a la Casa Blanca, Trump o Hegseth ya despidieron o empujaron al retiro a mas de dos docenas de lideres militares, incluida la maxima autoridad uniformada del Ejercito, el general Randy George. AP tambien marco un dato politicamente sensible: entre las salidas estuvieron las dos unicas mujeres que servian como oficiales de cuatro estrellas y una cantidad desproporcionada de otras oficiales superiores.

CBS News (abre en una ventana nueva) agrego escala institucional. A julio habia 851 generales y almirantes en servicio activo entre Ejercito, Armada, Marines, Fuerza Aerea y Fuerza Espacial, sobre un limite legal federal de 857. La ley fija el techo de esos cargos, pero el Gobierno puede dejar puestos sin cubrir o degradar la jerarquia requerida para determinadas funciones. Esa es la letra chica: no necesariamente se trata de echar de golpe al 20% de quienes hoy llevan estrellas, sino de redibujar que trabajos merecen una estrella y cuales vuelven a quedar en manos de coroneles o capitanes de navio.

La version de Reuters, publicada por Military Times (abre en una ventana nueva), va en esa linea: dos funcionarios dijeron que algunos puestos futuros bajarian de rango y otros directamente se cancelarian. Fox News, que reporto primero los memorandos internos, sostuvo que los planes fueron aprobados a comienzos de septiembre para el Ejercito, la Armada, la Fuerza Aerea y la reserva conjunta de las Fuerzas Armadas.

La defensa oficial es conocida: Hegseth habla de sacar capas burocraticas, reducir redundancias y devolver autoridad a quienes estan mas cerca del frente. Es una frase atractiva porque casi nadie quiere defender burocracia por deporte. El problema es que una cupula militar no existe solo para adornar organigramas. Tambien administra alianzas, tecnologia, inteligencia, compras, doctrina nuclear, despliegues globales y crisis simultaneas. En un imperio militar, las estrellas no son solo ego: muchas veces son interfaces politicas con aliados, adversarios y agencias propias.

Por eso la pelea real no es contable. Es cultural y politica. Hegseth ya habia usado Quantico para atacar lo que llama cultura woke, exigir estandares fisicos mas duros y dejar claro que los oficiales que no compartieran su giro podian irse. Ahora vuelve al mismo escenario con una herramienta mas concreta: achicar la cantidad de puestos desde los que una carrera militar puede llegar a la cima.

El senador democrata Mark Kelly lo leyo como una purga de liderazgos experimentados. Los defensores del recorte responderan que el Pentagono se volvio demasiado pesado y que demasiados generales hacen mas lenta la decision. Las dos cosas pueden ser parcialmente ciertas. Pero el punto fino es otro: quien decide que experiencia sobra, que perfil asciende y que tipo de obediencia se premia.

Para America Latina, esta no es una interna lejana. Estados Unidos sigue siendo el actor militar que ordena alianzas, sanciones, inteligencia, bases, compras y doctrina de seguridad en medio mundo. Si Washington cambia la forma de seleccionar su mando superior, tambien cambia el modo en que procesa crisis con China , Rusia , Medio Oriente y la region.

La pregunta no es si el Pentagono puede funcionar con menos generales. Probablemente si. La pregunta es si el recorte busca eficiencia o disciplinamiento. Porque una cosa es podar una estructura pesada. Otra es afilar la cupula hasta que solo queden los oficiales que entienden el nuevo idioma politico del poder.

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Fuentes y origen

La firma

Leandro Chen

Mundo, poder y traducción de intereses.

“Primero entender qué quiere cada actor.”

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