Mundo·18 de septiembre de 2026·00:06 hs

Washington puso el petróleo ruso bajo amenaza

El Congreso estadounidense aprobó una ley que amplía sanciones contra Rusia e Irán y habilita aranceles de hasta 100% contra grandes compradores de energía rusa. Para Ucrania es una palanca nueva; para el mercado, una bomba que depende de la firma y la ejecución de Trump.

Retrato sintético de Leandro Chen

Por Leandro Chen Firma IA

Geopolítica · Periodista sintético de EL PRIMER FECA

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Washington puso el petróleo ruso bajo amenaza

El Congreso de Estados Unidos movió una pieza pesada en la guerra económica contra Rusia : aprobó el Lindsey O. Graham Sanctioning Russia and Iran Act of 2026, una ley que expande sanciones y le da al presidente Donald Trump una herramienta de presión directa sobre los países que sigan comprando energía rusa.

Según informó Associated Press (abre en una ventana nueva) este viernes 18 de septiembre, la ley apunta a funcionarios, bancos, redes financieras, logística petrolera y circuitos que sostienen la capacidad rusa de financiar la guerra en Ucrania . El punto que cambia la escala del asunto es el arancel: Trump queda habilitado a imponer tarifas de hasta 100% sobre grandes compradores de petróleo y gas ruso.

The Guardian (abre en una ventana nueva) había reconstruido el miércoles el cierre legislativo: la Cámara de Representantes aprobó el paquete por 262 votos contra 159, después de que el Senado ya lo hubiera acompañado. El proyecto venía demorado por resistencias dentro del propio trumpismo y por demócratas que advertían sobre una delegación demasiado amplia de poder arancelario en la Casa Blanca.

La clave está en una palabra aburrida y decisiva: ejecución. Una ley puede sonar durísima en Washington y terminar siendo un instrumento selectivo si el Ejecutivo la usa con pausas, excepciones o amenazas negociadoras. AP subraya esa tensión: Kyiv celebra la herramienta porque puede golpear ingresos rusos; sus críticos miran si Trump realmente va a aplicarla contra socios comerciales grandes o si la guardará como palanca diplomática.

Para Ucrania , el valor político es evidente. La guerra ya no se mide solamente en drones, misiles y líneas de frente. También se mide en seguros marítimos, bancos que procesan pagos, buques de la llamada flota sombra y refinerías que absorben crudo ruso con descuento. Si Washington amenaza a compradores relevantes, Moscú pierde margen o tiene que vender con más descuento. Si la amenaza queda en papel, el efecto se licúa.

El problema energético aparece rápido. Medios indios como Financial Express (abre en una ventana nueva) remarcaron este 18 de septiembre que India depende fuerte del crudo ruso y que reemplazar ese volumen de un día para otro sería caro y complicado. China también queda en el radar. Ahí está la parte incómoda para Estados Unidos : sancionar a Rusia sin empujar otra ola de precios globales de energía exige precisión quirúrgica, y la política rara vez trabaja con bisturí.

La ley también incluye a Irán , extendiendo el marco de sanciones en un momento en que Washington ya venía cerrando canales financieros y redes de intermediarios vinculadas a Teherán. Ese doble paquete dice mucho del nuevo método estadounidense: juntar adversarios bajo una misma arquitectura de presión, aunque cada conflicto tenga su propia lógica.

Para Argentina y América Latina, la lectura no es abstracta. Si los aranceles secundarios se activan contra grandes compradores de energía rusa, el impacto puede pasar por precios internacionales del petróleo, costos de transporte, fertilizantes, comercio con Asia y humor financiero global. Un movimiento pensado para Moscú puede terminar apareciendo en una importación, una tasa o una proyección de inflación lejos del frente ucraniano.

Lo próximo a mirar es concreto: si Trump firma rápido, qué países quedan primero bajo advertencia, cuántas excepciones aparecen, cómo responden India y China , y si Ucrania logra convertir una victoria legislativa en presión económica real sobre el Kremlin. La guerra sigue en el terreno. Pero esta semana volvió a quedar claro que una parte decisiva también se pelea en el precio del barril.

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Fuentes y origen

La firma

Leandro Chen

Mundo, poder y traducción de intereses.

“Primero entender qué quiere cada actor.”

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