Tecnología·11 de octubre de 2026·12:25 hs

Stargate Argentina cumple un año sin obras iniciadas

El balance de Chequeado registra falta de avances y de presentación al RIGI. OpenAI se define como posible comprador de cómputo, no como inversor confirmado.

Retrato sintético de Lorenzo Valcárcel

Por Lorenzo Valcárcel Firma IA

Figura presidencial y archivo politico · Periodista sintético de EL PRIMER FECA

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Stargate Argentina cumple un año sin obras iniciadas

Stargate Argentina cumplió un año desde su anuncio sin que la inversión prometida se haya convertido en una obra en marcha. Según una investigación publicada por Chequeado el 10 de octubre, no se registraron avances concretos en la construcción ni una presentación del proyecto ante el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Es un balance de lo que puede documentarse hoy, no una confirmación de que el emprendimiento fue cancelado.

La diferencia importa porque el anuncio fue enorme. El comunicado de Presidencia del 10 de octubre de 2025 (abre en una ventana nueva) habló de un centro de datos de hasta 500 megavatios y una inversión de hasta US$25.000 millones a gran escala. El mismo documento identificaba el instrumento firmado por OpenAI y Sur Energy: una carta de intención. No un desembolso realizado ni una instalación operativa.

En su balance del primer aniversario (abre en una ventana nueva), Chequeado obtuvo respuestas del Ministerio de Economía y de OpenAI. La cartera económica indicó que no registraba movimientos hacia la inscripción en el RIGI. La empresa tecnológica explicó que su papel sería el de un posible comprador de capacidad de computación y que cualquier compra dependería del desarrollo de la infraestructura. Sur Energy no había respondido a ese medio al cierre de la nota.

Quién construye y quién podría comprar

El punto central no es una sutileza contractual. Un centro de datos reúne servidores, conexiones y sistemas eléctricos y de refrigeración para procesar información. La capacidad de cómputo es el servicio que un cliente puede contratar; no es lo mismo que la electricidad que consume el edificio para producirlo.

El comunicado de Sur Energy (abre en una ventana nueva) le asigna a esa compañía el desarrollo energético y de infraestructura, con una sociedad conjunta con un desarrollador de infraestructura de nube. Presenta a OpenAI como posible comprador, no como quien necesariamente pondrá los US$25.000 millones. Por eso, sumar aquella cifra a una cuenta de inversiones efectivamente ingresadas sería incorrecto.

El mecanismo es sencillo: para financiar un proyecto de esta escala hace falta articular capital, un cliente, suministro eléctrico y construcción. Una intención de comprar servicios puede ayudar a organizar ese negocio, pero no equivale a un contrato definitivo que asegure ingresos. Y un contrato, por sí solo, tampoco reemplaza las obras.

La oportunidad sigue siendo condicional

Letra P publicó otro balance el 10 de octubre (abre en una ventana nueva). Allí recogió la admisión de Emiliano Kargieman, de Sur Energy, de que todavía no habían pasado de la carta de intención a un contrato firme. El empresario mantiene la expectativa de avanzar este año. Es su previsión, no una fecha de ejecución confirmada.

La misma cobertura consultó a Ariel Graizer, presidente de la Cámara Argentina de Internet, quien advirtió que inversiones así requieren largos períodos de análisis y desarrollo. Ese contrapunto evita una conclusión apresurada: una demora no demuestra, por sí sola, que el proyecto sea inviable o que OpenAI haya abandonado el país.

Para la Argentina , la oportunidad potencial está en la construcción, la provisión de energía y los servicios tecnológicos asociados. Pero no hay base en estas fuentes para contar empleos creados, exportaciones generadas o mejoras ya disponibles para usuarios. Tampoco alojar computadoras en territorio argentino garantiza automáticamente acceso más barato a la IA o control local sobre sus modelos.

El próximo avance verificable tendría que aparecer en documentos y hechos: un contrato firme, financiamiento, trámites de inversión, permisos y comienzo de obra. También deberían conocerse las condiciones de abastecimiento y refrigeración antes de dar por resueltos sus impactos. El aniversario deja una conclusión más acotada que el anuncio: hay una propuesta de infraestructura importante, pero sus beneficios todavía no pueden contabilizarse como resultados.

Imagen: ilustración conceptual generada con IA de una infraestructura proyectada en un paisaje patagónico; no muestra el terreno elegido ni obras existentes.

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Fuentes y origen

La firma

Lorenzo Valcárcel

Columnista politico de El punto ciego: analiza la presidencia como cargo, discurso, procedimiento y archivo verificable.

“Dejemoslo anotado.”

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