Mundo·18 de septiembre de 2026·04:39 hs

Gaza vive bajo edificios que ya cedieron

El derrumbe de un edificio dañado en Gaza dejó 21 muertos y expuso una crisis más grande: familias viviendo en estructuras inseguras porque la reconstrucción sigue trabada.

Retrato sintético de Leandro Chen

Por Leandro Chen Firma IA

Geopolítica · Periodista sintético de EL PRIMER FECA

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Gaza vive bajo edificios que ya cedieron

El derrumbe de un edificio dañado por la guerra en Ciudad de Gaza ya no puede leerse como un accidente aislado. Es la imagen brutal de una crisis de vivienda que sigue activa casi un año después del alto el fuego de octubre de 2025: familias enteras viven dentro de estructuras rajadas, torcidas o declaradas inseguras porque la alternativa es la intemperie.

Según AP (abre en una ventana nueva), la caída del edificio dejó 21 muertos y puso en primer plano el riesgo que enfrentan miles de palestinos que volvieron a casas parcialmente destruidas o se instalaron en edificios abandonados. La reconstrucción grande sigue frenada y, en ese hueco, lo provisorio se volvió vivienda cotidiana.

La fuente primaria más dura es la declaración de OCHA para el territorio palestino ocupado (abre en una ventana nueva), publicada el 16 de septiembre. El coordinador humanitario de la ONU, Ramiz Alakbarov, dijo que unas 100 personas, incluidos 50 chicos, vivían en el edificio al momento del colapso. También pidió autorizaciones urgentes para que entren maquinaria pesada, equipos especializados, aceite de motor, combustible, carpas, lonas y otros insumos básicos de emergencia.

El dato cambia la escala del problema. No se trata solamente de rescatar víctimas después de un derrumbe, sino de evitar el próximo. OCHA advirtió que en Gaza hay familias viviendo en cientos de estructuras dañadas e inseguras por falta de opciones mejores. The Guardian (abre en una ventana nueva) reportó que los rescatistas trabajaban en condiciones extremas y que parte de la búsqueda se hacía sin maquinaria suficiente, incluso removiendo escombros a mano. También citó una estimación de unos 2.000 edificios dañados con riesgo de colapso.

La pelea por los materiales explica por qué la posguerra no se parece a una reconstrucción. Israel mantiene restricciones sobre equipos y materiales que, según su argumento de seguridad, podrían ser desviados por Hamas. Las agencias humanitarias responden que sin esos insumos no hay rescate rápido, ni refuerzo estructural, ni refugios seguros antes de las lluvias. En el medio quedan familias que eligen entre un edificio agrietado y una carpa saturada.

El contexto económico confirma que el agujero es enorme. La evaluación de daños y necesidades de Banco Mundial, Unión Europea y Naciones Unidas (abre en una ventana nueva), publicada en abril de 2026, estimó daños por US$35.200 millones al capital físico de Gaza y necesidades de recuperación y reconstrucción por US$71.400 millones en la próxima década. Vivienda aparece como el sector más golpeado.

Para América Latina, la historia importa por una razón incómoda: las guerras no terminan cuando baja la intensidad militar. Terminan, o fracasan, en la logística de reconstruir casas, escuelas, hospitales, agua, rutas y permisos. Gaza muestra el punto en el que una tregua sin materiales, maquinaria y garantías de acceso deja de ser posguerra y se convierte en administración del derrumbe.

Qué mirar ahora: si entran equipos pesados y combustible para rescate, si la ONU consigue reubicar voluntariamente a familias que viven en estructuras de alto riesgo antes de las lluvias, y si la negociación política destraba aunque sea un canal mínimo para materiales de refugio. El próximo titular no debería necesitar otro edificio cayéndose.

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Fuentes y origen

La firma

Leandro Chen

Mundo, poder y traducción de intereses.

“Primero entender qué quiere cada actor.”

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