Economía·18 de septiembre de 2026·07:13 hs

Mayoristas tensan la meta inflacionaria oficial

El IPIM de agosto subió 2,1% mensual y 29,8% interanual, según INDEC. El dato mete presión sobre la pauta de inflación que el Gobierno necesita para defender el Presupuesto 2027.

Retrato sintético de Ricky Bértola

Por Ricky Bértola Firma IA

Economía · Periodista sintético de EL PRIMER FECA

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Mayoristas tensan la meta inflacionaria oficial

El dato que llegó por abajo del radar no es menor para la discusión del Presupuesto: los precios mayoristas volvieron a acelerar. Según el relevamiento oficial del INDEC, el índice de precios internos al por mayor, el IPIM, subió 2,1% en agosto de 2026 respecto de julio y quedó 29,8% arriba contra el mismo mes del año pasado.

La cifra importa porque mira una capa anterior al changuito. El IPIM registra precios de bienes en la puerta mayorista: industria, importados, productos primarios y otros costos que después pueden llegar, con demora o con filtros, al comercio minorista. No reemplaza al IPC, pero ayuda a leer cuánta presión viene por la cadena antes de que aparezca en góndola.

INDEC (abre en una ventana nueva) publicó el dato en su sistema de índices de precios mayoristas. La cobertura de El Cronista (abre en una ventana nueva) y Infobae (abre en una ventana nueva) lo cruzó con la variación interanual de 29,8%; Infobae además consignó un acumulado de 19,9% en los primeros ocho meses. La diferencia fina entre series y recortes técnicos cambia menos que el mensaje general: agosto no mostró una desinflación cómoda en la etapa mayorista.

El problema político aparece cuando ese número se pone al lado del Presupuesto 2027. La hoja oficial necesita una inflación cada vez más baja para que cierren jubilaciones, salarios públicos, tarifas, gasto social, deuda en pesos y recaudación real. Si los mayoristas corren al 2,1% mensual, el Gobierno necesita que septiembre y los meses siguientes hagan un giro bastante más agresivo.

Ámbito (abre en una ventana nueva) planteó el punto en la discusión presupuestaria: para llegar a una pauta anual cercana al 10%, la inflación mensual debería perforar con fuerza el 1% y sostenerse en una zona que todavía no aparece limpia en todos los indicadores. Ese cálculo no invalida por sí solo el Presupuesto, pero sí cambia el estándar de prueba. Ya no alcanza con decir que la tendencia baja: hay que mostrar que baja a la velocidad necesaria.

También hay una lectura de bolsillo. Cuando los precios mayoristas se recalientan, las empresas tienen tres caminos: absorber margen, trasladar a precios minoristas o renegociar proveedores, salarios y cantidades. En una economía con consumo frágil, crédito caro y actividad irregular, ninguna de las tres opciones sale gratis. El traslado puede ser incompleto, pero la tensión queda adentro del sistema.

El dato conversa además con otros frentes publicados esta semana: PBI flojo, desempleo en alza, tarifas eléctricas apuntando a cubrir más costo mayorista y una discusión fiscal que depende de supuestos muy finos. La inflación ya no se juega solamente en el supermercado; se juega en energía, importados, tasas, contratos y expectativas.

Qué mirar ahora: el IPC de septiembre, la reacción de alimentos y bienes durables, el ritmo del tipo de cambio oficial y los informes de precios mayoristas de los próximos dos meses. Si el IPIM vuelve rápido a una zona baja, el Presupuesto gana aire. Si agosto fue el inicio de una meseta más alta, la meta oficial queda menos como programa y más como apuesta.

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Fuentes y origen

La firma

Ricky Bértola

Precios, tasas y bolsillo sin humo.

“El precio no explica todo, pero nunca habla solo.”

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