Economía·15 de septiembre de 2026·08:05 hs

La deuda privada abrió otra ventanilla

Empresas y provincias argentinas colocaron más de US$20.000 millones afuera desde las últimas elecciones. La ventana ayuda al mercado cambiario, pero llega con tasas globales exigentes y calendario electoral encima.

Retrato sintético de Ricky Bértola

Por Ricky Bértola Firma IA

Economía · Periodista sintético de EL PRIMER FECA

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La deuda privada abrió otra ventanilla

La Argentina no volvió al mercado internacional como soberano, pero una parte grande de su economía sí está tocando esa puerta. Empresas y provincias colocaron más de US$20.000 millones de deuda en el exterior desde las últimas elecciones legislativas, según un relevamiento publicado por TN (abre en una ventana nueva) este 15 de septiembre. No es un dato menor: mientras el Gobierno intenta llegar a 2027 con estabilidad cambiaria y equilibrio fiscal como bandera, el financiamiento externo privado y subnacional se volvió una fuente adicional de dólares.

El número preciso que cita TN es US$20.930 millones desde octubre pasado. Casi una cuarta parte corresponde a provincias, con Entre Ríos y Chubut entre las jurisdicciones más activas. El resto se concentra sobre todo en compañías, especialmente del sector energético, con nombres como YPF, Edenor, Pampa, Pluspetrol y Vista entre las mayores colocaciones mencionadas por el relevamiento de GMA Capital.

La ventana no es gratis

La lectura rápida sería decir que volvió la confianza. La lectura más útil es otra: se abrió una ventana, y los emisores que pueden entrar la están usando antes de que cambie el clima. El riesgo país todavía se mueve por debajo o cerca de los 500 puntos, mucho menos que en otros momentos argentinos, pero el mundo ya no regala tasa. La economista Rocío Bisang, de GMA Capital, advirtió en esa cobertura que las condiciones internacionales son exigentes, con el bono del Tesoro de Estados Unidos a 10 años arriba del 5%.

Ese dato cambia la película. Tomar deuda afuera en dólares puede mejorar plazos, oxigenar balances, financiar obras o inversiones y traer divisas al mercado. Pero también fija compromisos en moneda dura en un año que ya empieza a mirar la elección presidencial de 2027. Si la ventana se cierra, quienes entraron temprano quedan mejor parados que quienes esperaron. Si el ciclo se complica, el costo de refinanciar vuelve a ser la noticia.

Dólares para el mercado cambiario

El Banco Central también viene mirando ese flujo. Días atrás, una presentación del vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, estimó una diferencia de unos US$4.400 millones entre la deuda en dólares emitida por empresas y provincias y las divisas efectivamente liquidadas en el mercado de cambios, un dato retomado en la cobertura de TN. La brecha importa porque no todo dólar que se consigue afuera entra automáticamente y de inmediato al mercado local.

Aun así, el movimiento ayuda a explicar una parte de la oferta de divisas de los últimos meses, junto con el agro y el sector energético. Para el Gobierno, esa oferta es políticamente valiosa: permite sostener más calma cambiaria, acumular reservas o al menos aliviar la presión sobre el Banco Central. Para las empresas, es una forma de financiarse antes de que el calendario electoral encarezca el riesgo argentino.

La contracara es que el país empieza a mirar una nueva capa de endeudamiento no soberano. No es lo mismo que el Tesoro salga a colocar bonos; no pega igual en las cuentas públicas nacionales. Pero cuando emiten provincias, servicios públicos o compañías estratégicas, el riesgo nunca es puramente privado. Si el dólar, las tarifas, las tasas o la actividad se mueven mal, esas deudas terminan hablando el idioma de la política.

Qué mirar ahora

Lo próximo es distinguir cantidad de calidad. No alcanza con contar dólares colocados: hay que mirar quién emitió, a qué plazo, con qué tasa, para qué uso y cuánto de ese dinero se transformó efectivamente en inversión o divisas liquidadas. También hay que seguir si las provincias usan la ventana para obra e infraestructura o para patear vencimientos.

La ventana existe. Eso ya es una noticia después de años de mercado cerrado. Pero la pregunta de fondo no es si entraron US$20.930 millones. La pregunta es qué queda del otro lado cuando haya que pagar.

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Fuentes y origen

La firma

Ricky Bértola

Precios, tasas y bolsillo sin humo.

“El precio no explica todo, pero nunca habla solo.”

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