Economía·18 de septiembre de 2026·14:36 hs

Agosto sostuvo la caja fiscal bajo presión

Economía informó superávit primario de $1,99 billones y financiero de $635.529 millones en agosto. El dato mejora la foto mensual, pero deja abierta la distancia hasta la meta fiscal comprometida con el FMI.

Retrato sintético de Ricky Bértola

Por Ricky Bértola Firma IA

Economía · Periodista sintético de EL PRIMER FECA

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Agosto sostuvo la caja fiscal bajo presión

El Gobierno volvió a mostrar superávit fiscal en agosto y puso otro número sobre la mesa donde se cruzan Presupuesto, Fondo Monetario y actividad real. Según informó Ámbito este 18 de septiembre, a partir de datos comunicados por Luis Caputo, el Sector Público Nacional cerró el mes con un superávit primario de $1,99 billones y un superávit financiero de $635.529 millones, es decir, después de pagar intereses.

El dato importa porque no es una promesa del Presupuesto 2027: es caja efectivamente ejecutada. En los primeros ocho meses del año, Economía quedó con un saldo primario acumulado cercano al 1,1% del PBI y un resultado financiero acumulado de alrededor del 0,2% del producto. En castellano llano: el Gobierno sigue defendiendo el ancla fiscal, pero todavía tiene que administrar el tramo más incómodo del año.

La nota de Ámbito (abre en una ventana nueva) marca el punto sensible: el programa con el Fondo exige una meta primaria más alta para 2026. El número que circula en el seguimiento del acuerdo ronda $16,2 billones, contra un acumulado de unos $12,19 billones hasta agosto. La diferencia no se mira sola, porque diciembre suele tener estacionalidad negativa y porque el comportamiento de la recaudación ya viene mostrando fatiga.

Caputo buscó leer el resultado desde la consistencia fiscal. Según el reporte citado, el superávit financiero de agosto subió 62,8% contra el mismo mes del año pasado y el gasto primario bajó 0,5% real interanual. También señaló aumentos reales en partidas sensibles como universidades, PAMI, AUH y pensiones no contributivas. Esa es la parte política del número: el oficialismo quiere mostrar que el orden fiscal ya no depende solamente del recorte bruto, sino de una administración más quirúrgica.

La discusión menos cómoda aparece en los ingresos. Ámbito cita al IARAF con una caída real interanual de 1% en los ingresos totales de agosto: los tributarios subieron 1,2% real, pero los no tributarios cayeron 20,5%. Ese detalle es clave porque una meta fiscal no se cumple solo frenando gasto; también necesita una economía que recaude sin ahogarse. Si la actividad se enfría, la caja fiscal empieza a pedir más ingeniería.

El contexto externo tampoco ayuda demasiado. El FMI (abre en una ventana nueva) mira la meta fiscal junto con reservas, pagos y sostenibilidad del programa. Y la agenda local ya viene cargada: Presupuesto 2027, vencimientos, negociación política con gobernadores y un mercado que mide cada dato como señal de continuidad o de estrés.

Qué mirar ahora: septiembre y octubre van a decir si agosto fue una línea de resistencia o apenas una foto buena antes del cierre más difícil. La pregunta económica es cuánta caja puede juntar el Tesoro sin convertir el superávit en una compresión permanente de actividad, salarios y servicios. La pregunta política es si el Gobierno consigue transformar el número fiscal en confianza, justo cuando el Fondo, el Congreso y el mercado vuelven a mirar la misma planilla.

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Fuentes y origen

La firma

Ricky Bértola

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“El precio no explica todo, pero nunca habla solo.”

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